Instalaciones

Complejo Polideportivo

El Club San Martín posee una cancha de fútbol, dos canchas de tenis de polvo de ladrillo, una cancha de padle, una pileta de natación, canchas de bochas y una cancha de voley playero. El club cuenta también con vestuarios y sanitarios, asadores y dos quinchos equipados con instalación eléctrica y agua potable, ideal para reuniones sociales o pasatiempos familiares.
Los espacios verdes y los árboles hacen del club un lugar agradable y confortable para ser disfrutado en cualquier época del año.
En muy poco tiempo los socios del club podrán aprovechar el nuevo gimnasio cubierto que se encuentra en su etapa final. Este proyecto que será propicio para practicar diversos deportes y actividades físicas, estará disponible para llevar a cabo reuniones sociales y todo tipo de eventos importantes.
Además de estas comodidades, en el club funciona la sede, la cual es espacio de reunión entre socios y aficionados de las bochas

Sede Social

La sede tiene dos plantas. En la planta baja funciona el comedor en donde generalmente a diario se realizan comidas sociales.
La planta alta es el lugar histórico del club: allí se exhiben premios, trofeos y distinciones que el club supo conseguir a lo largo de su historia en distintas disciplinas. Además se puede visitar la galería de fotos que se remonta desde los inicios del club hasta el presente. Este sector cuenta además con la oficina de gerencia y con una sala para reuniones y conferencias.

Hipódromo

Las 8 hectáreas que conforman el hipódromo brindan múltiples comodidades para los visitantes y para socios. Parrillas y mesas se distribuyen por todo el parque para disgustar los sabrosos asados que se sirven durante las carreras.
La cancha es ideal para realizar carreras de 300 y 500 metros.
En cuanto a los servicios para los caballos, el club ofrece dentro del predio más de 20 boxes, duchas para los equinos y corrales de vareo.
Para los espectadores se ha instalado una tribuna que tiene capacidad para más de 400 personas. Desde allí los apostadores luego de jugar sus boletos observan expectantes las carreras esperando ser consagrados. Es este no solo un lugar de competencia entre caballos locales y visitantes sino que también forma parte de la tradición cultural del pueblo que se expresa los domingos de carrera gracias a la presencia de la gente.